El Cartagonova se vistió de derbi, pero el golpe fue grana. Un solitario tanto de Héctor Pérez en el minuto 17, a la salida de un córner, decidió un partido en el que el Real Murcia mostró más colmillo y el FC Cartagena nunca terminó de encontrar la forma de hacer daño de verdad a su rival, pese a tener ocasiones para al menos empatar.
El Murcia golpea primero.
El derbi arrancó con el Murcia mejor plantado. En el minuto 3, Ekain firmó el primer aviso con un disparo desde la frontal que Lucho atajó sin excesivos problemas. Los granas salieron apretando arriba, obligando al Efesé a jugar incómodo y encadenando dos córners con peligro en los primeros diez minutos.
La primera gran ocasión albinegra nació, precisamente, de una pérdida rival. Isi Gómez se complica en salida, el Cartagena roba y lanza una contra que acaba en los pies de Diego Gómez. El ‘20’ define cruzado, pero Gazzaniga responde con un paradón abajo para mantener el 0-0.
Cuando el Efesé parecía empezar a estirarse, llegó el mazazo. Minuto 17: córner botado por Isi Gómez, balón al segundo palo, mala salida de Lucho y Héctor aparece completamente solo para empujarla de cabeza el 0-1 a puerta vacía. Castigo máximo a balón parado.
El Murcia olió sangre y volvió a hacer daño desde la esquina. Otro córner, otro remate de Héctor y esta vez el balón se estrella en el palo en el 25’. El Cartagena sufría cada vez que el balón volaba al área.
El Efesé perdona antes del descanso.
Con el paso de los minutos el conjunto albinegro se fue asentando y empezaron a llegar los acercamientos. En medio del ida y vuelta, el partido se calentó: amarillas para Ekain y para Imanol Baz, este último tras una acción revisada por el VAR por un codazo en una disputa de balón que terminó quedándose en tarjeta amarilla.
La más clara del Efesé antes del descanso llegó en el 40’. Robo sobre Flakus, buena apertura hacia Perejón, centro tenso al área y Diego Gómez, completamente solo, remata por encima del larguero. Era una ocasión de esas que en un derbi no se pueden perdonar.
Cambios, más balón… y poca chispa.
Javi Rey movió el banquillo al descanso con una doble sustitución para intentar cambiar el guion. El Cartagena ganó peso con balón y dio un paso adelante en campo rival, pero le siguió faltando claridad en los metros finales.
El gran “ay” de la segunda mitad fue para Luismi: minuto 53, disparo desde la frontal que se estrella en el larguero con Gazzaniga ya batido. El Cartagonova se levantó pensando que el empate estaba a punto de caer.
La entrada de De Blasis en el 55’ y, más tarde, de Ortuño, se buscaban centro laterales y un gran rematador de área , pero el colmillo siguió faltando. El Efesé acumuló posesión, algún disparo lejano tras rechace de córner y muchos centros que no encontraron rematador, pero no consiguió traducir ese dominio territorial en ocasiones realmente claras.
Mientras tanto, el Murcia tiró de oficio: defendió ordenado, gestionó las faltas, enfrió el ritmo cuando le convenía y aceptó un guion en el que el tiempo siempre corría a su favor. Ni las protestas de Javi Rey en el tramo final, reclamando una posible segunda amarilla incluso usando su tarjeta FVS, cambiaron el signo del encuentro.
Datos del partido:
Resultado: FC Cartagena 0–1 Real Murcia
Goles: 0–1 Héctor Pérez (17’, córner de Isi Gómez)
Amonestaciones FC Cartagena: Imanol Baz, Nacho Martínez
Amonestaciones Real Murcia: David Vicente, Ekain
Cambios destacados en el Efesé:
Edgar Alcañiz y Ander Martín, al descanso
De Blasis, en torno al 55’
Ortuño, en el 67′
Calderon, en el tramo final
Sensaciones finales.
El FC Cartagena pierde un derbi que duele más allá de los tres puntos. Duele por el contexto, por la oportunidad de enganchar todavía más a un Cartagonova que venía enchufado desde el entrenamiento a puerta abierta de ayer y que hoy volvió a volcarse desde la previa y el recibimiento al bus y, sobre todo, por la sensación de haber carecido de colmillo en las áreas.
El Efesé tuvo momentos para, como mínimo, no irse de vacío: el mano a mano de Diego Gómez en la primera parte, la ocasión clarísima de su remate dentro del área antes del descanso y el larguero de Luismi en la segunda. Pero el Murcia fue más contundente donde se deciden los partidos grandes: balón parado, área propia y área rival.
El 0-1 deja varios deberes claros: mejorar la defensa de la estrategia, encontrar más soluciones cuando el equipo va por detrás y ser capaz de trasladar al césped la intensidad que la afición demuestra en la grada.
Un derbi sin colmillo para el Efesé, que cayó 0-1… y se dejó en el camino algo más que tres puntos.
